Estamos buscando un editor senior independiente
Nuevo Capítulo del Presidente Boric: Vida Familiar en San Miguel
Gabriel Boric, el Presidente de Chile a los 39 años, se prepara para una fase transformadora en su vida. Junto a su pareja, Paula Carrasco, una química ambiental de la Universidad de Chile y funcionaria del gobierno, esperan la llegada de su primera hija, Violeta, a principios de junio. Carrasco, una exjugadora nacional de baloncesto de 31 años, se mudó a la residencia alquilada de Boric en el barrio Yungay, una zona bohemia cerca del centro de Santiago que enfrenta problemas de delincuencia. Sin embargo, la pareja planea mudarse pronto a San Miguel, una popular comuna en la parte centro-sur de la capital, cerca de los abuelos de Carrasco.
Se rumorea que Boric tiene la intención de comprar una casa a dos cuadras al sur de la entrada del barrio El Llano, una zona más exclusiva de la comuna conocida por sus mansiones del siglo XIX y principios del siglo XX, muchas de ellas ensombrecidas por edificios imponentes. La propiedad en cuestión, construida en 1938, muestra una arquitectura de estilo Tudor que recuerda a un castillo inglés, situada en un terreno de 792 metros cuadrados, con 235 metros útiles, valorada en más de 500 millones de pesos (alrededor de $529,000).
Pía Montealegre, arquitecta y académica del Instituto de Historia y Patrimonio (IHP), señala que la casa cuenta con una gran escalera y una torre distintiva, posiblemente utilizada como tanque de agua, aunque aclara que carece de la relevancia arquitectónica o histórica de las mansiones de El Llano. "No es arquitectónicamente especial ni rica en patrimonio. Las casas en esta área simbolizan un período de urbanización donde la clase media se asentó en el sur de Santiago, mientras que la clase alta ya se había mudado a Providencia y Las Condes," dice.
La académica aplaude la "astucia" de Boric al optar por un espacio antiguo en un barrio con casas que resisten entre edificios, en lugar de mudarse a cualquier otra parte de la ciudad. Montealegre, quien reside en un edificio de los años 30, enfatiza que no se trata solo de una compra de vivienda, sino de un proyecto de vida que requiere un esfuerzo significativo. Además, destaca que Boric se integrará en la comunidad, cerca de parques, tiendas y jardines infantiles en una comuna de clase media de unos 145,000 habitantes que necesita mejoras en infraestructuras. Estos atributos sugieren que la pareja consideró que era un entorno residencial ideal para criar a Violeta.
Boric rompió cierta tradición al elegir vivir en el barrio Yungay en lugar del sector oriental de la ciudad, como lo hicieron sus predecesores. En parte porque es la primera vez que un Presidente no tenía una residencia fija. Boric es de Punta Arenas en el extremo sur de Chile, donde creció con su familia, y llegó a La Moneda a los 35 años. Antes de asumir el cargo, alquiló un apartamento en el turístico y histórico barrio Bellas Artes en el centro de la ciudad.
Yungay fue el primer barrio establecido en la República, a mediados del siglo XIX, siempre un área acogedora para las llegadas provinciales e inmigrantes a través del tren en la Estación Central. El pintoresco barrio patrimonial conserva su encanto pero ha sufrido un aumento de la delincuencia con los años, con robos violentos y homicidios cerca de la residencia del Presidente, cuyo mandato terminará en marzo de 2026.
El futuro barrio del Presidente también tiene una importancia histórica. Como recuerda el cronista Roberto Merino en su libro "Santiago de memoria" (1997), Bernardo O'Higgins, el arquitecto de la independencia de Chile, tenía su hacienda allí ("durante el siglo XIX, las haciendas se heredaban y ninguna familia prominente carecía de una cerca de Santiago"). O'Higgins descansó en esa localidad la noche después de la victoria en la Batalla de Maipú, y también estableció temporalmente el Gobierno allí tras el terremoto de 1822. Años después de su muerte, el minero Ramón Subercaseaux compró el terreno, que permaneció en la familia por generaciones, dando lugar al barrio El Llano Subercaseaux y a un puñado de calles que llevan el apellido.
Muchos urbanistas hoy en día comparan esa parte de San Miguel con una pequeña Ñuñoa, una comuna tradicional en el sector oriental de Santiago, notoriamente humorística por su reciente carácter hipster y asociada con miembros del partido Frente Amplio de Boric. Los expertos sugieren que hace un siglo, se pensaba que los más ricos se moverían hacia los barrios de Beauchef, Quinta Normal y El Llano, pero finalmente, El Llano se convirtió en una isla de hogares adinerados dentro de la comuna.
Sonia Palestro, de 80 años, conoce bien las calles de San Miguel. Es la hija mayor del fallecido diputado socialista Mario Palestro Rojas, quien también fue alcalde de la comuna de 1963 a 1967. Hoy en día, San Miguel alberga diversos sectores sociales, con la creciente construcción de edificios anunciando un resurgimiento de la clase media, compuesta por jóvenes profesionales. Los antiguos barrios de grandes casas están desapareciendo.
"Esta comuna, una vez muy pobre, pero al mismo tiempo con barrios adinerados, nos expuso a diversas realidades económicas y sociales," señala Palestro por escrito. Su padre les contó a ella y a sus cuatro hermanos que a lo largo de las riberas del Zanjón de la Aguada, un canal que corría abiertamente, llegaban trabajadores desempleados del norte del país tras el cierre de las minas de nitrato, estableciendo hogares improvisados de hojalata, palos y cartón, convirtiéndose en un refugio para la pobreza.
Palestro destaca que las casas de grandes patios que poblaban el barrio El Llano, construidas por magnates de principios del siglo XX que poseían minas, viñedos y campos, han dado paso a numerosos edificios y construcciones de condominios. "El barrio elegido por nuestro Presidente Gabriel Boric y su pareja es uno de esos preservados casi intactos (...) se podría decir que recuerda a lo que San Miguel fue no hace mucho tiempo," comenta Palestro sobre la residencia a la que planean mudarse, en la calle donde vivió su primo y alcalde de la comuna durante 12 años, Julio Palestro Velásquez.















LEAVE A COMMENT